Algunas noticias sobre el Ramal C-14, el Tren a las Nubes y su zona.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ícono salteño

12-09-2010

Los concesionarios del Tren a las Nubes no han dejado de trabajar en uno de los productos turísticos más emblemáticos de la provincia y del país.

Negocios.
              
Desde agosto del 2008 han estado trabajando para reposicionar este ícono turístico salteño.

Su Director, Juan Cabrera y Luis Baños encargado de Marketing hablaron con Mensajero. Cabrera contó: “el balance del 2010 es muy positivo, hemos logrado triplicar los pasajeros de 2009, estamos participando en las ferias nacionales y extranjeras. Ahora vamos a ir a la de Santa Cruz en Bolivia y a la ABAV en Brasil.

Nos gustaría poder abarcar más el mercado brasilero y el chileno. Lo interesante es que después de dos años y medio de labor estamos participando en más ferias, y por supuesto vamos a estar en la FIT.”

Los responsables de la empresa siguen haciendo hincapié en reforzar la temporada baja con promociones, como el Mes del Niño en agosto, o la promoción del “salteño en las nubes”, en la que un residente de la provincia viajaba gratis acompañado de un turista.

Se está haciendo una tarea conjunta con los operadores y agentes de viajes para que a partir de una gran afluencia de pasajeros ellos puedan aumentar la venta de productos complementarios como el regreso en Movitrack, o vender noches en Pumamarca y el viaje a la Quebrada de Humahuaca.

Uno de los temas que está en proyecto junto al gobierno provincial es la posibilidad de que el tren pueda salir desde Campo Quijano lo que ahorraría tres horas de viaje.

www.trenalasnubes.com.ar

http://www.mensajeroweb.com.ar/?x=nota/64889/1/cono-salteno


Nota del Webmaster: Es una pena que se considere que achicar este servicio ferroviario contribuya a mejorarlo.


jueves, 9 de septiembre de 2010

Salta: consenso con la nueva posibilidad de escala del Tren a las Nubes en Quijano

09/09/10

Se procura brindar a los pasajeros del Tren a las Nubes, la opción de salir no sólo desde Salta Capital sino también desde Campo Quijano, contando con ambas alternativas para el regreso.

Con el objetivo de avanzar sobre la refuncionalización de la estación de ferrocarril de Campo Quijano, se reunieron este jueves las distintas partes que involucran el proyecto que busca, entre otras cosas, el desarrollo y la diversificación de la oferta turística en la provincia. En tal sentido, se procura brindar a los pasajeros del Tren a las Nubes, la opción de salir no sólo desde Salta Capital sino también desde Campo Quijano, contando con ambas alternativas para el regreso.

La reunión, que se desarrolló en el clima de consenso que siempre imperó en torno a este proyecto, fue encabezada por el ministro de Turismo y Cultura de Salta, Federico Posadas, y participaron el director de la Unidad Ferroviaria, Gabriel Roberts, el intendente de Campo Quijano, Manuel Cornejo, el director de Ecotren, Darío García, y funcionarios del Ministerio de Finanzas y Obras Públicas.

La nueva opción de salida y llegada del Tren a las Nubes, creará un efecto “derrame” hacia todo el Valle de Lerma, generando un desarrollo local que implica un mayor movimiento en lo que se refiere a hoteles, restaurantes, venta de artesanías etc., y por consiguiente representará mayor trabajo para los habitantes de la zona. Todo esto dinamizará la región y habrá más posibilidades de inversión.

En lo que al servicio se refiere, los pasajeros del tren podrán, si lo desean, ahorrar tres horas de viaje. Actualmente el tren demora 15 horas en realizar el recorrido completo; con esta nueva opción lo harán en 12 horas. La llegada a Quijano sería alrededor de las 21, teniendo los pasajeros la posibilidad de quedarse allí o dirigirse a Salta Capital, tramo que se podrá realizar en 25 minutos vía terrestre, contra dos horas que demora el tren.

En este sentido, es importante destacar la inversión del Gobierno de la Provincia en lo que se refiere a rutas y caminos: la RP 36, RP 24 y RN 51, son las alternativas que existen para llegar hasta Quijano.

El proyecto contempla una refacción y ampliación de la actual estación Quijano. Se prevé que antes de fin de año el Tren a las Nubes tenga la nueva alternativa de salida y llegada.

http://www.turismo530.com/noticia_ampliada.php?id=21531







Nota del Webmaster: Seria bueno pensar en mejorar el servicio del tren y no en derivarlo hacia el transporte terrestre.


miércoles, 25 de agosto de 2010

Tren a las Nubes celebra el mes del niño con chocolateada y juegos

25/08/2010

TRENES TURÍSTICOS

Las actividades se realizarán mañana, jueves 26 de agosto, de 9 a 12, con una pintada de dibujos, chocolateada y juegos para los niños de Gobernador Manuel Solá. Se trata de “Jugando en las nubes”, una actividad recreativa organizada para reforzar los vínculos con las comunidades cercanas al recorrido del Tren, pobladores que aportan el bagaje cultural que alimenta al turismo de la provincia.

En su recorrido hacia La Polvorilla, el Tren a las Nubes realizará una parada excepcional en la Estación de Gobernador Solá para que los turistas puedan interactuar con los niños del lugar y  juntos, dibujar al Tren a las nubes.

El festejo contará con la actuación del Mago Sammy y la colaboración de las agencias de turismo, que donaron juguetes para los chicos de esa localidad.

Cabe recordar que en 2009 “Jugando en las nubes” se realizó en San Antonio de los Cobres con la participación de más de 1.000 niños.

http://www.hostnews.com.ar/despachos/1/a0225082010.htm

lunes, 9 de agosto de 2010

Tren a las nubes celebra el Mes del Niño

09/08/2010

TRENES TURÍSTICOS

Durante agosto, los niños tendrán importantes bonificaciones en el Tren a las nubes, ya que Ecotren S. A. puso en vigencia hasta fin de mes, la promoción “El Tren más alto del mundo a disposición de los bajitos”.

Con esta promoción,  los menores de 3 años viajarán  sin cargo  y los menores de 12 años tendrán un 50% de descuento en sus pasajes.

Este beneficio alcanza también a la tarifa para residentes salteños.

http://www.hostnews.com.ar/despachos/2/y2309082010.htm

viernes, 6 de agosto de 2010

SALTA. El tren de las nubes recorre las montañas del norte de Argentina

06/08/2010

En Argentina hay un lugar en el que el tren desafía su vida terrestre para elevarse hacia las alturas. El tren a las nubes, lo llaman. Ubicado en la provincia de Salta (al norte del país), asciende hasta los 4.200 metros de altitud a lo largo de una trayectoria de 217 kilómetros.

Un momento del trayecto del convoy entre los riscos. ANA DELICADO.

Así se ha convertido en uno de los tres ferrocarriles más altos del mundo. Le superan el tren que comunica Xining capital de la provincia de Qinghai, en el noroeste de China con Lhasa, capital del Tíbet. La vía ferroviaria aquí se eleva a los 5.072 metros sobre el nivel del mar.

A 35 kilómetros por hora, la locomotora cruza 29 puentes, 21 túneles y 13 viaductos, con 468 pasajeros

El segundo tren más alto del mundo también se encuentra en América Latina. Comunica las ciudades de Lima y Huancayo (en Perú) y atraviesa 58 puentes y 691 túneles para llegar a una cota de 4,781 metros.

No sale mal parado en cualquier caso el tren argentino de aspiraciones celestiales, que cruza por la Cordillera de los Andes para dirigirse desde la ciudad de Salta hacia la Puna, una altiplanicie similar al Tíbet y al desierto de Atacama (a su vez, uno de los desiertos más áridos del mundo, en Chile).
Jugando con las leyes físicas

Ascendiendo progresivamente desde los 1.187 metros, el ferrocarril tarda cerca de 16 horas en llegar a su destino final. A través de ese trayecto, y a 35 kilómetros por hora, la locomotora cruza 29 puentes, 21 túneles y 13 viaductos. En total, el tren tiene una capacidad de 468 pasajeros.

"La cantidad de rulos, viaductos, túneles y otras sinuosidades que recorre el tren se debe a que el autor del proyecto, el ingeniero estadounidense Richard Maury, tomó partido teniendo en cuenta el principio de adherencia de las ruedas del tren a las vías y por las leyes de la física", explican desde la empresa Ecotren, encargada del funcionamiento de este ferrocarril. De este modo se puede desechar "el sistema mecánico de cremallera comúnmente usado para que las formaciones ferroviarias puedan trepar con solvencia las alturas", precisan.

Por ello "el tren no utiliza ruedas dentadas añaden ni siquiera para las partes más empinadas de la subida, porque las vías están dispuestas de una manera peculiar circulando por un sistema de zigzags y espirales".

El origen de este proyecto se remonta a 1971, cuando el Estado, que tenía bajo su control la red ferroviaria del país, hizo un primer viaje experimental al que fueron invitados funcionarios y periodistas. En 1990, con la llegada del ex presidente Carlos Menem, este sistema de transporte fue privatizado, y con ello, el tren a las nubes pasó a ser propiedad de empresas salteñas.

El tren cobró un gran protagonismo en Argentina desde la segunda mitad del siglo XIX, cuando por entonces era un medio de locomoción indispensable para el desarrollo de un país tan extenso pero muy poco habitado. Con capitales franceses, ingleses y argentinos, se comenzó entre 1870 y 1914 a construir el tendido ferroviario, que permitió a Argentina ubicarse entre los diez primeros países del mundo con mayor kilometraje de vías férreas.

Este patrimonio fue convertido a la gestión pública en su totalidad en 1946, aunque con los años algunos tramos fueron privatizados, hasta que la red ferroviaria quedó desmantelada definitivamente. Hoy Argentina ya no es el país del ferrocarril, pero el tren a las nubes es un digno recuerdo de aquel pasado glorioso que consiguió llevar el convoy argentino a la cúspide del progreso.

http://www.publico.es/culturas/331156/salta-el-tren-de-las-nubes-recorre-las-montanas-del-norte-de-argentina

domingo, 18 de julio de 2010

Vías, guitarras y bombos

Domingo, 18 de julio de 2010

Por Julián Varsavsky

EL TREN A LAS NUBES Y LAS PEñAS FOLKLORICAS.

Crónica de un viaje en el legendario Tren a las Nubes, que avanza traqueteando sobre una obra de ingeniería única en el continente hacia la conmovedora belleza de la Puna solitaria. En la ciudad de Salta, la movida nocturna de las peñas a ritmo de zamba y chacarera.

El Tren a las Nubes, una obra de ingeniería única en el continente, avanza al filo de los precipicios.

En los tiempos actuales en que el auto y el avión son los preferidos del viajero moderno, el viaje en tren está rodeado de un aura clásica cada vez más en desuso. Por eso andar sobre rieles es como viajar a la antigua, casi un viaje lúdico con el romanticismo de los tiempos idos. Y en la Argentina actual de pocos trenes, curiosamente, varios subsisten gracias a la industria del turismo. Entre ellos, el rey es el ya legendario Tren a las Nubes, que parte desde la capital salteña para trepar hasta los 4220 metros y llegar a la Puna, atravesando 29 puentes, 20 túneles, 13 viaductos, 2 rulos y 2 zig-zags; una obra de ingeniería desarrollada entre 1921 y 1948 a fuerza de dinamita, pico y pala –sin excavadoras ni topadoras– para exportar ganado y minerales a Chile, una proeza que se cobró más de 300 vidas y que sigue sorprendiendo a los ingenieros actuales por el talento de sus ingeniosos constructores.

HACIA LAS ALTURAS

Partimos hacia la Puna en plena noche desde la ciudad de Salta con puntualidad inglesa: 7.05 am. El tren avanza a una velocidad máxima de 35 km/h y en pocos minutos atraviesa con rumbo norte el Valle de Lerma, entre verdes plantaciones de tabaco burley, criollo y virginia. A lo lejos se ven las antiguas torres de adobe de las estufas para secar tabaco. Y tras la ventanilla van pasando las localidades de Cerrillos –capital salteña del Carnaval– y Rosario de Lerma, la ciudad más tabacalera de Salta, donde dejamos atrás una de las estaciones abandonadas del Ferrocarril Belgrano Norte, predecesor del Tren a las Nubes.

El Viaducto La Polvorilla es un gran arco de metal y hormigón de 224 metros de longitud y 64 de altura.

El verde paisaje comienza a cambiar mientras queda atrás el fértil Valle de Lerma y nos internamos en la Quebrada del Toro a partir de la localidad de Campo Quijano, en cuya estación vemos por la ventanilla la primera locomotora a vapor que se usó en Salta en la década del ‘20. Allí ingresamos en un profundo valle de las montañas de la Cordillera Oriental –que son parte de los Andes– y a nuestra izquierda los primeros destellos del amanecer se reflejan en los caracoleos del río Toro. El cielo se torna color naranja hacia el Este y malva al Oeste. Y, a lo lejos, un gaucho a caballo se pierde en la inmensidad en compañía de dos perros.

En la estación El Alisal nos encontramos con el primer zig-zag, un singular movimiento que le permite al tren ganar mucha altura en un trayecto corto. Al rato cruzamos un viaducto llamado Panteón, ya que allí ocurrió el accidente más grave de la construcción de las vías, cuando el tren atropelló a un grupo de operarios. Abajo se pueden ver las tumbas y monolitos de las víctimas.

Una hilera de rectos álamos señala la llegada a la estación Ingeniero Richard Maury, quien fuera el cerebro constructor de esta obra ferroviaria. Maury nació en Filadelfia en 1882, y en 1905 emigró a Cuba antes de seguir viaje hacia la Argentina, donde se casó en Termas de Río Hondo con una lugareña y nunca más regresó a su país.

A medida que ascendemos, la altura comienza a sentirse en las sienes y lo recomendable es tomarse un té de hojas de coca. A los costados aparecen los primeros cardones con forma de candelabro y los grupitos de casas de adobe con horno de barro y un corralito de piedra al lado lleno de chivos o de ovejas. El paisaje es cada vez más árido, pero se enciende con los colores vivos de los minerales a flor de tierra en las laderas peladas de vegetación, otorgándole inusitada vida a la aridez del paisaje. A las tres horas de viaje descendemos por primera vez del tren para ver un show a la vera de las vías, con carnavalitos y zambas.

Pasando la estación Muñano –luego de atravesar un túnel de 504 metros–, alcanzamos los 4008 metros e ingresamos en la Puna para recorrer una árida pampa de altura cuya vegetación se limita a unos dorados pastizales de cortaderas y tolas. A los costados del tren corren arroyitos congelados y gráciles llamitas que parecen puntos diminutos en la inmensidad del paisaje, donde sobresale el Pico del Acay (5950 metros). Y a lo lejos se ve el manchón blanco radiante de las Salinas Grandes.

A lo largo de casi todo el trayecto corre junto a las vías el cableado de un antiguo telégrafo. Y ya cerca del Viaducto La Polvorilla –punto más lejano al que llega el tren– aparece el pueblo de San Antonio de los Cobres, en medio de un valle protector con cumbres que sobrepasan los 6500 metros. Pero la mirada no lo distingue de inmediato porque las casas de adobe se mimetizan con la tierra.

Al pueblo lo pasamos de largo para llegar al famoso viaducto, donde bajamos en un imponente mirador junto a un precipicio donde los pobladores locales ofrecen sus artesanías. El viaducto de La Polvorilla es un gran arco de metal y hormigón de 224 metros de longitud y 64 de altura, el punto culminante de esta gran obra ingenieril que –sin estar en los planes originales– se convirtió en 1971 en uno de los trenes turísticos más altos y famosos del mundo, subrayado en el itinerario de todo viajero de ley dispuesto a recorrer algunos de los rincones más insólitos de nuestra América.

En el camino de regreso, se desciende en San Antonio de los Cobres. El pueblo está a 3775 metros sobre el nivel del mar y se cree que fue creado en el siglo XVII por indígenas atacamas que huían de los españoles. La mayoría de sus 5600 habitantes son claramente indígenas y se emplean en las minas de la zona o viven de una economía de subsistencia basada en el pastoreo, una trabajosa agricultura en andenes de cultivo y los tejidos de lana barracán.

Otra vez a bordo del tren, se desanda el trayecto a las nubes para volver a la ciudad de Salta, una de las provincias con mayor identidad folklórica del país, donde andaremos de peña en peña.
La Casona del Molino es una peña donde llegan músicos todas las noches a tocar por amor al arte.

ALMA DE GUITARREROS

En la tierra del Cuchi Leguizamón, Dino Saluzzi, Los Chalchaleros y Los Fronterizos, es raro aquel que no rasguea en la guitarra unos acordes y no canta una zamba o una chacarera. Y casi todo el mundo baila. Por eso, un viaje a Salta no está completo sin al menos una noche de peñas. La zona de la vieja estación de trenes de Salta era en los años ‘60 el centro neurálgico de la ciudad, cuando la vida económica giraba en torno de la llegada del tren. En los años posteriores, toda la zona fue sumiéndose en una majestuosa decadencia. Pero a fines de los ‘90 comenzó un proceso inverso de la mano de la apertura de numerosos bares de jazz, rock y peñas folklóricas. Así, la calle Balcarce –que los sábados se hace peatonal– se convirtió en el centro de la vida nocturna de Salta.

La Casona del Molino es una peña donde llegan músicos todas las noches a tocar por amor al arte.

La Vieja Estación es la peña emblemática de este resurgimiento de “la Balcarce”. Comenzó a gestarse en 1997, cuando dos hermanos de nombre militante, Túpac y Fidel Puggioni, compraron una casa ubicada al 800 y abrieron el Centro Cultural Jorge Cafrune. Allí se dictaban clases de música que generaron entusiasmo juvenil y se abrió un bar muy sencillo que se puso de moda y se convirtió en una peña llamada La Vieja Estación. Hoy, la peña es un lugar para ir a escuchar música, comer y bailar.

La propuesta estética de los grupos que suben al escenario es la del llamado “folklore moderno” o “de proyección”, hecho básicamente por jóvenes que buscan desmarcarse un poco tanto del clasicismo de Los Chalchaleros como de las canciones melódicas de Los Nocheros. Se trata de una nueva camada del folklore salteño –que tocan en esta y en otras peñas de la ciudad–, que en gran medida se ha consolidado y crecido musicalmente desde las tablas de La Vieja Estación.

El espectáculo comienza alrededor de las 10 de la noche con una cena show a la que asisten principalmente los turistas. Alrededor de la 1 de la mañana se da el primer recambio de público. Justo cuando comienza lo mejor –la fiesta de la cacharpaya–, toma la posta el público local y se inaugura el baile entre las mesas y frente al escenario. Algunos revolean pañuelos, otros la servilleta. Los ritmos son la zamba, mucha chacarera, el gato y algún malambo. Después se vuelve a la mesa, donde los locales siempre tienen una jarra de vermú enfriada con hielo o un buen vino.

Por lo general, La Vieja Estación se llena todos los días –de martes a domingo–, con gente esperando mesa para entrar. Y los sábados permanece llena hasta las 5 de la mañana. Su gastronomía está basada en la cocina de alta montaña, con toda clase de ingredientes andinos como quinoa, carne de llama, papines andinos, habas y mote. Un plato clásico del lugar es el lomo de llama en salsa de miel y cerveza negra con papines andinos. Una entrada sugerida por el chef es un crocante de queso de cabra rebozado en quinoa sobre puré de tomates y aceite de albahaca. Y un postre recomendable es la “delicia inca”, preparada en reducción de quinoa con leche y canela, compota de manzana, salsa de chocolate y pialina de nueces. El precio promedio de una comida completa es de $ 50 y hay platos económicos como empanadas de llama o charqui, humita en chala y locro ($ 2,50).

LA CASONA DEL MOLINO

“Caseros arriba, al Oeste, cerca de la Loma, hay una casa agreste...”, dice la canción del Chaqueño Palavecino, haciendo referencia a una casona con paredes de adobe del siglo XVIII que alberga a la peña Casona del Molino, heredera de las viejas peñas de los ‘70. El local fue reacondicionado hace varios años respetando la arquitectura, y en poco tiempo se convirtió en uno de los ejes de la “movida salteña”, esa original conjunción entre tradición y juventud.

La Casona del Molino tiene un gran patio central con mesas al aire libre, donde se sirve asado y comidas tradicionales. Pero la particularidad de esta peña es que en general no se presentan números artísticos programados sino que la música brota espontáneamente entre la concurrencia. La peña dispone de instrumentos propios, incluyendo un piano, pero lo normal es que la gente traiga los suyos. Por la puerta entran personas con su acordeón chamamecero, bombos, quenas, violines para la chacarera y guitarras. Los más profesionales llegan uniformados como un dúo gaucho, pero aquí lo fundamental es que se toca por placer. “En Salta, todo el mundo guitarrea”, dicen orgullosos los lugareños, y la Casona del Molino es el lugar indicado para disfrutar del arte espontáneo e imprevisible de las guitarreadas.

La Casona del Molino funciona de jueves a domingo a partir de las 9 de la noche. Por lo general, la música comienza dos horas más tarde en el patio central alrededor de un fogón y en varios de los salones internos, cuyas puertas se cierran para que no entre la música del vecino y desafine con la propia. Cada cual es libre de ingresar en el salón que quiera, y la variedad de ritmos y bailes oscila entre los carnavalitos, el gato, la chacarera, el chamamé, la zamba y el taquirari boliviano. Un sábado a la noche puede haber en el lugar entre 100 y 300 personas, en su mayoría jóvenes, bohemios, turistas y simples parroquianos que van a escuchar música y a comer empanadas, locro y tamales, acompañados con vino cafayateñoz

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/9-1859-2010-07-19.html


Nota del Webmaster: La nota contiene algunos datos erroneos. El ramal cuenta con mas de 1.400 curvas, 13 viaductos, 31 puentes y 21 tuneles, y une la ciudad de Salta con Socompa en el norte argentino, continuando luego hasta el puerto chileno de Antofagasta, en el océano Pacífico.
   

miércoles, 7 de julio de 2010

Alumnos realizan muestra del Tren a las nubes

07/07/2010

ENTRETENIMIENTO

Alumnos de 4° año de la Escuela Nuestra Señora de la Asunción, que viajaron recientemente en forma gratuita en el Tren a las nubes, realizaron una muestra de cuentos, dibujos y maquetas sobre el Tren.



El viaje de estos niños de Villa Asunción se produjo en el marco del Plan de Participación Comunitaria que implementa Ecotren S. A.

Los chicos reflejaron, en los dibujos y maquetas tramos del recorrido del Tren, destacándose el Viaducto La Polvorilla como el ícono más elegido, además de escribir cuentos y poemas sobre la experiencia vivida en el recorrido.

El Director Comercial de Ecotren, Juan Cabrera, visitó la muestra y remarcó que “el mayor logro de implementar el Plan de Participación Comunitaria es que niños y adultos conozcan por igual al Tren a las nubes y los destaquen como el Tren de los salteños”

Merced a este Plan, más de 350 alumnos, docentes y padres de las comunidades educativas cercanas al recorrido férreo viajaron gratuitamente en el Tren a las nubes.

(Hostnews Contenidos)

http://www.hostnews.com.ar/despachos/2/y2107072010.htm

viernes, 9 de abril de 2010

domingo, 28 de marzo de 2010

El Tren a las Nubes arrancó su temporada 2010

28/03/10

El ministro de Turismo y Cultura, Federico Posadas, participó este sábado del tradicional corte de cintas que dejó inaugurada la nueva temporada del Tren a las Nubes. En la partida del primer viaje estuvieron presentes el presidente de la firma Ecotren, Darío Gracía, funcionarios municipales y empresarios del sector turístico.

El ministro de Turismo y Cultura, Federico Posadas, participó este sábado del tradicional corte de cintas que dejó inaugurada la nueva temporada del Tren a las Nubes. En la partida del primer viaje estuvieron presentes el presidente de la firma Ecotren, Darío Gracía, funcionarios municipales y empresarios del sector turístico.

Se trata de un ícono del turismo de Salta y de la Argentina que, desde el 16 de julio de 1972, sorprende a los viajeros con el paisaje de la zona cordillerana. Su trazado ferroviario llega hasta el viaducto La Polvorilla, a 4.220 metros sobre el nivel del mar, y cuando uno lo recorre parece como si estuviera flotando en el aire.

La partida fue hoy a las 7.20, con aproximadamente 200 pasajeros. El recorrido sobre el ramal C-14 que llega al límite con Chile tiene una extensión de 434 kilómetros (ida y vuelta) en los que atraviesa 31 puentes de acero, 21 túneles, 13 viaductos, 2 zig -zag, y 2 rulos.

El trayecto atraviesa estaciones del Valle de Lerma y la Quebrada del Toro, sigue por El Alisal hasta la estación Ingeniero Maury, luego Puerta de Tastil, la estación Diego de Almagro -donde se puede ver el Nevado de Acay, de 5900 metros-, y finalmente el paso por San Antonio de los Cobres, donde enlaza con el Viaducto La Polvorilla, el punto de regreso de trayecto a la capital salteña.

Durante el año, el tren tendrá dos salidas semanales, los miércoles y sábados. Para Semana Santa (del 1 al 4 de abril) y en las vacaciones de invierno (del 19 al 1 de agosto) el servicio se ampliará los jueves y viernes.

Show de las Nubes

En el marco de la primera salida del Tren, en su nueva temporada, este viernes se realizó el “Show de las Nubes”, con un espectáculo musical que convocó en la zona de la Estación, a cientos de salteños y turistas. Allí estuvieron presentes el ministro de Turismo y Cultura, Federico Posadas, funcionarios de la Secretaría de Turismo Municipal, y el director general de Ecotren, Juan Cabrera.

http://www.turismo530.com/noticia_ampliada.php?id=19058